viernes, 28 de agosto de 2009

Dos realidades diferentes en un mismo país

“Era tan lindo…. No merecía ese final…. Era tan buena”, son algunas de las palabras que se escuchan de los padres de las víctimas de la masacre de Cromañon. Padres que luchan por la memoria de sus hijos y que quieren justicia por ellos. Una justicia que creían que conocerían el día de la sentencia, pero al parecer todavía es un enigma encontrarla.

Al fin y al cabo el 19 de agosto terminó siendo una jornada de disconformidad para muchos, mientras que para otros fue ahogarse en su propia agonía. Obviamente, hubo la excepción a todo esto, que fue una minoría que festejo el fallo realizado. Distintos sentimientos unidos en una misma sala. Sensaciones amargas y dulces, que dieron lugar a tristes consecuencias.

Pero…¿Qué pasó puntualmente?...Resumiendo el asunto: La sentencia de la Justicia argentina sobre la tragedia de Cromañon dio más repercusión negativa, que positiva. Si bien se lo condenó por 20 años de prisión a Omar Chabán, gerenciador de la disco, 18 años al subcomisario Carlos Días y a Diego Argarañaz, manager de la banda, sumado también los dos años que le dieron a cada una de las funcionarias porteñas y al año de prisión que le adjudicaron a Raúl Villareal, mano derecha de Chabán, podemos contar que tenemos 5 culpables para 194 muertos y 1432 heridos.

La cuenta no cierra. Claro, nos faltan los miembros de Callejeros, quienes fueron absueltos del delito de estrago doloso por el beneficio de la duda. ¿Duda de qué? Nadie lo sabe, pero lo que si se percibió y quedó demostrado en el Palacio de la Justicia, fue el malestar, la bronca y por sobre todo la impotencia en los padres de las víctimas. El dolor se sentía en el mismísimo aire. Un dolor ocasionado por un veredicto imparcial que dejaría libres de culpa y cargo a parte de los responsables del trágico final que tuvieron sus hijos.

Por último, no nos olvidemos del ex jefe de gobierno Anibal Ibarra, que si bien no estuvo allí durante la sentencia, no eludió lo sucedido en Tribunales: “Los jueces son humanos y que es lógico que algunos estén de acuerdo y otros no. Igualmente, la palabra final la tendrán Casación y la Corte Suprema”. Cómo también, no dudo en recordar que siete jueces y un fiscal lo sobreseyeron de culpas.

¿Qué conclusión se puede extraer de todo esto? Que la Argentina es un país donde nunca se aclara nada y donde todo se olvida. En el que hay que reaccionar con violencia para ser escuchado y desahogarte vulgarmente para “liberarte” de la condena que sufriste en el tiempo de espera al fallo.

Sin embargo, ese 19 de agosto se vivieron dos realidades diferentes en un mismo país. El festejo y grito de alegría de parte de los fans de Callejeros por la absolución a los integrantes de la banda, y el grito de dolor y tristeza por dicha decisión de los padres que luchan día a día por la memoria de sus hijos. Todavía se está buscando a la justicia, o mejor dicho, tratando de encontrar lo poco que queda de ella. A lo mejor conviene preguntarle a la Injusticia si la vio en algún lado, ya que está es más vista por estos pagos.

1 comentario:

  1. ¿Què fallo hubiese dejado satisfechos a todos? los que celebran diràn: se hizo justicia. Los que están tristes: no hay justicia en este país.
    Justicia no es que la sentencia de un jurado sea la que uno quiera escuchar.
    Yo no sé si estoy conforme con la decisión de absolver a Callejeros, pero eso no me hace pensar que en este país no hay justicia. Seguramente surante el juicio se trataron un montón de temas de los que yo no estoy informado.
    Eso sí, los fanáticos de Callejeros se desubicaron mal, no había nada que festejar.
    Sabri, un beso.
    Nos vimos

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